Las elecciones generales llegarán en noviembre
Todo está visto para sentencia, ya no hay marcha atrás, el próximo 20 de noviembre habrá elecciones generales y se renovará el Gobierno con la esperanza de que haya una mejor gestión de la crisis económica y el paro.
El anuncio que todo el mundo esperaba llego en el último día laboral del mes de julio. Con el ruido que hacen las maletas al cerrarse y a las puertas de una gasolinera para llenar el depósito e iniciar las vacaciones, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció el adelanto electoral que se sitúa en la peculiar fecha del 20-N.
“La razón es que el 1 de enero el nuevo Gobierno tiene que tener facultades plenas para hacer frente a la situación”, explicó el presidente en rueda de prensa. Quiere “garantizar la expectativa de la recuperación económica y creación de empleo”. La idea es "proyectar certidumbre política y económica".
Zapatero siempre ha confirmado su deseo de acabar la legislatura, sin embargo ayer mismo afirmó que la decisión ya estaba tomada desde hace tiempo. “Esta decisión la tengo pensada y madurada desde hace tiempo”. Para el presidente, “era fundamental aprobar la reforma de las pensiones y otras más”, por ello ha esperado hasta este momento. “Es natural que el presidente se reserve cuando va a anunciar cuando adelanta las elecciones”.
Este anuncio llega justo en un momento en el que el PSOE le ha recortado la diferencia en intención de voto al PP hasta 7,1, según la encuesta publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Además, Rubalcaba supera también en valoración al candidato del PP, Mariano Rajoy.
A este respecto, el líder de la oposición ha señalado que “si gana las próximas elecciones generales desea gobernar desde el centro, con moderación y diálogo, así como desde la verdad y la transparencia”.
El último en pronunciarse fue el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que “aseguró en rueda de prensa, que aunque comparte las razones esgrimidas por Rodríguez Zapatero para adelantar los comicios, él nunca se lo ha pedido”.
Con la opinión de los tres principales actores sobre la mesa, ahora ya todo queda listo para que sean los electores con sus votos los que decidan quién les debe representar en el Parlamento los próximos cuatro años.











