Japón, la capacidad de hacer más con menos
'Los japoneses no lloran', así, con este sugerente título, Tomás Zumárraga ha mostrado en una interesante conferencia las fortalezas que han acompañado a la sociedad japonesa para recuperarse de todas la crisis que ha sufrido.
Tifones, terremotos, tsunamis… Japón, desde el principio de los tiempos no ha estado exento de toda clase de calamidades que han lastrado una y otra vez su marcha. Además, desde los inicios del siglo XX que se compite en una economía de mercado, se tiene que luchar contra los “rivales” económicos.
Pero nada de todo eso ha sido motivo para que Japón, como sociedad y país, no haya mantenido unos ritmos de crecimiento sostenidos que le han mantenido durante años como la segunda potencia económica mundial.
Con todo ello, en 'Los japoneses no lloran', el presidente de la Asociación Española de Empresas Japonesas, Tomás Zumárraga, ha realizado un repaso histórico a los acontecimientos que han marcado el carácter empresarial japoneses. Dicho carácter viene fundamentalmente justificado en su capacidad para adaptarse al medio, puesto que Japón, en este caso, no tiene petróleo, sus materias primas son escasas y siempre ha tenido que competir en un tráfico marítimo muy complicado. Pero nade eso ha sido óbice para el resurgir una y otra vez de las cenizas.
Por tanto, Zumárraga ha dejado claro que pese a la falta de petróleo, la escasez de tierra fértil y estar aislados, su gran activo son las personas. Y es que la forma de trabajar: son disciplinados, austeros, fieles a la autoridad, implicados, las ha facilitado las cosas empresarialmente para poder llegara donde lo han hecho.
Otra de las características que configura la estabilidad japonesa es su capacidad para no mostrar ostentosidad ni llevar a cabo alardes económicos pese a tener motivos para ello.











