
Kate Middleton ya parece la auténtica reina de Inglaterra
La celebración del Jubileo británico ha demostrado una vez más el llamado fenómeno Kate Middleton, por el que la princesa ha eclipsado a toda una Isabel II en el sesenta aniversario del comienzo de su reinado.
Las celebraciones y las ostentaciones del Jubileo británico han llegado a su fin y desde luego, se puede decir que la estrella que más ha brillado a lo largo de todos los eventos ha sido Kate Middleton, que ha deslumbrado una vez más en la elección de sus atuendos y ha vuelto a agotar las prendas en todas las tiendas en las que se vendían en un tiempo récord de 24 horas.
Y es que el vestido que lució Catalina de Cambridge durante el concierto del Jubileo de Diamantes, de Bella de Whistles, ha sido totalmente arrasado en las tiendas virtuales en las que se encontraba a disposición en todas sus tallas. No falla. Vestido que se pone, diseñador que encumbra a las más altas esferas del buen gusto y el estilo.
Pero no es menos cierto que en estas mismas celebraciones, Kate Middleton ha llevado un modelo que no ha sido del gusto de todo el mundo. No es que Catalina fuera hecha un adefesio, pero lo cierto es que con su conjunto de chaqueta y falta plisada color rojo pasión desentonaba un poco con el resto de invitados, que eligieron para la ocasión, tonos más neutrales y discretos que la princesa, cuyo traje había sido diseñado por su modista favorita, Sarah Burton para Alexander McQueen.
Además, posteriormente se pudo comprobar que Kate Middleton se había inspirado en una celebrity norteamericana, Kim Kardashian, para llevar el modelito que lució en el Jubileo y que en principio no levantó pasiones pero tampoco horrorizó. Sin embargo, hay que decir que el hecho de que se inspirara en Kardashian, echó un poco abajo el mito de elegancia y estilo que lleva en la frente la princesa desde que se casó con Guillermo de Inglaterra. De hecho, sus modelos han sido los que se han copiado frecuentemente y no al revés, por eso llama tanto la atención.
Lo que está claro es que la Monarquía británica ha encontrado un filón de tal magnitud que ni siquiera se lo podían imaginar, y si no que se lo digan a la propia reina Isabel II, que se ha visto totalmente eclipsada por su nuera; pero que ha culminado con broche de oro sus sesenta años de reinado agradeciendo la implicación de la ciudadanía en las celebraciones. "Espero que los recuerdos de este año iluminen nuestras vidas durante los próximos años", dijo la reina añadiendo a continuación que lo vivido durante estos días quedará para siempre en su memoria.












