Por fin "Un dictador" nos hará reír
Sacha Baron Cohen se mete en la piel de Hafazz Aladeen, un dictador completamente convencido de que la democracia jamás tendrá cabida en su país, Wadiya. Pero los países occidentales no se lo pondrán tan fácil...
(Texto: Luis Mª Ortiz)
`El dictador´, la nueva película de Larry Charles, es una mezcla entre ironía y sátira, en la que el modelo de dictadura queda ridiculizado y puesto en evidencia constantemente. El personaje de Cohen, Aladeen, es el dictador de Wadiya, un país norteafricano muy rico en petróleo y bastante aislado, que no pretende adaptarse, de ninguna de las maneras, a un sistema político democrático. La dictadura cuenta con el asesoramiento directo del tío de Aladeen, Tamir, personaje interpretado por Ben Kingsley. Tamir es a la vez jefe de seguridad y de la policía secreta, además de proveedor de mujeres para su presidente.
En el momento en el que Occidente empieza a meter mano en los asuntos de estado de Wadiya, las cosas se empiezan a poner feas. Después de un intento de asesinato que cuesta la vida de un miembro de gobierno de Aladeen, este es convencido por su tío Tamir para viajar a Nueva York a solucionar el problema por su propia mano. El problema de verdad lo encontraran al llegar allí, ya que la ciudad estará repleta de ciudadanos de Wadiya, exiliados y deseosos de que el régimen dictatorial de Aladeen acabe de una vez.
El formato de `El dictador´ asegura abundantes momentos de humor y risas, además de una crítica bastante exagerada, que en su mínima expresión podría ser válida para los sistemas dictatoriales en la actualidad.












