
Telefónica rescatará a Prisa del atolladero
Las cosas para el Grupo Prisa están yendo cada vez peor y por eso empresas como Telefónica o Banco Santander se han visto obligadas a actuar para darle un soplo de aire fresco con la entrada en su capital.
La crisis económica se está llevando muchas compañías por delante y muchas de ellas, que a priori parecían grupos fuertes y estables están teniendo también muchas complicaciones para sobrevivir. Esto es precisamente lo que le está ocurriendo al Grupo Prisa, que cada día ve ante sí un panorama cuya oscuridad crece por momentos.
Ante esta situación, cuatro de las empresas más importantes de nuestro país como Telefónica, Banco Santander, La Caixa y HSBC están dispuestas a entrar en el capital de Prisa y darle un poco de oxígeno. Así, los cuatro acreedores han llegado a un acuerdo con la compañía para introducir en ella 434 millones de euros a cambio de nuevas acciones del grupo de medios de comunicación para así, poder reducir su deuda que ya es de 3.476 millones de euros en un 10% más o menos.
De este modo, y según la información que ya ha sido remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Prisa hará una emisión de bonos convertibles en acciones que constará de dos tramos. El primero de ellos será para Telefónica, que se h a comprometido a suscribir unos 100 millones de euros; mientras que el segundo, irá destinado al sindicato de bancos acreedores, de forma que Santander, La Caixa y HSBC se encargarán de suscribir entre todos 334 millones de euros.
Los bonos son nominativos y tendrán un valor nominal unitario de 100.000 euros. Además, éstos vencerán a los dos años y se convertirán en acciones Clase A de Prisa, por lo que el precio de las mismas será de 1,03 euros. Sin embargo, si la conversión tiene lugar antes de los dos años estipulados en principio, Prisa emitirá acciones a un precio igual al valor del mes siguiente a áquel en el que tenga lugar la realización de la modificación de las acciones.
Esto permitirá que Prisa respire más o menos tranquilo en los próximos meses ya que estaba llegando a un estado poco sostenible. De hecho, comunicó hace unos días a Mediaset su intención de dejar definitivamente el capital de la compañía, por lo que la cadena Cuatro pasaría a ser íntegramente del grupo italiano en el que tiene la mano el ex presidente de Italia, Silvio Berlusconi. Y es que sus problemas económicos obligan a llevar a cabo diferentes desinversiones que en principio no supongan un gran sacrificio y así ha ocurrido.











