
Se cumple el plazo de pago a Repsol para la familia Esquenazi
La pugna por YPF continúa más abierta que nunca y es que este martes, se cumple el plazo para que la familia Esquenazi pague a Repsol los más de 2.000 millones de dólares que le sirvieron para entrar en la petrolera.
Las informaciones entorno a Repsol no dejan de crecer cada día, aunque en esta ocasión, no se trata del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, sino del antiguo socio de la española en YPF, la familia Esquenazi. Y es que este martes, se acaba el plazo para que la familia argentina pague a Repsol el préstamo de 2.335 millones de dólares que pidieron en 2008 para entrar en el capital de YPF y de este modo, adquirir un 14,9% de la empresa.
El principal problema que plantea ahora es que la expropiación ha cambiado totalmente el panorama y los Esquenazi se han quedado un poco en el medio de todo, y en un momento tan delicado como es el vencimiento de una deuda. Pero además está el hecho de que la estrategia del pago se había trazado a través de créditos por medio de los dividendos de YPF; pero este proceso se ha bloqueado totalmente con la nacionalización de la compañía.
A pesar de esto, es posible que los Esquenazi hayan comenzado una serie de conversaciones con los bancos para ver si es posible retrasar la fecha de vencimiento de la deuda. Pero el tiempo vuela y ya no les queda mucho.
Mientras tanto, Repsol continúa preparando la ofensiva que va a emprender con respecto al Gobierno argentino. Esta semana, además de prometer continuar luchando por defender sus intereses en YPF, la compañía que preside Antonio Brufau ha presentado resultados en medio de una gran expectación por todo lo acontecido. Así, registró un beneficio neto de 643 millones de euros hasta marzo, un 12,4% más que el mismo periodo del año anterior y excluyendo a YPF. El crecimiento de los resultados se debió, fundamentalmente, a la mejora de los precios de realización del crudo y del gas de Repsol, con incrementos del 15,5% y 12,1% respectivamente, la práctica normalización de la actividad en Libia y a los mayores resultados de la división de gas natural licuado (GNL).
Aun así, la compañía española ya ha advertido que su exposición a YPF se contabiliza en unos 4.404 millones de euros: 4.100 millones de dólares (3.167 millones) por el valor contable (en libros) y 1.600 millones por el préstamo de los Petersen (1.235 millones). Las acciones de Repsol para paliar las consecuencias financieras irán dirigidas a la mejora del balance aunque no se prevé que las revisiones del rating vayan a afectar a la deuda ni a los costes de financiación.











