
El Supremo reafirma que Repsol puede buscar petróleo cerca de Canarias
El Tribunal Supremo (TS) ha ratificado su decisión de rechazar la solicitud del Gobierno canario de suspender los permisos concedidos a Repsol para hacer sondeos petrolíferos en aguas próximas a Canarias, tal y como ya dictaminó el pasado 4 de junio, aunque mantienen su oposición los ecologistas y el Ejecutivo autónomo.
Desde el primer momento, tanto Coalición Canaria como PSOE se han opuesto a las exploraciones por motivos ecologistas, a pesar de que los últimos informes medioambientales avalaban la actividad de la petrolera.
Pero, la guerra no se libra solo en este frente. Antonio Brufau, presidente de Repsol, sabe que también se enfrenta a una brutal campaña del lobby industrial norteamericano, liderada por el embajador de EEUU en España.
Las prospecciones petrolíferas están previstas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, donde se atisba una inmensa bolsa de petróleo que sacaría de penas a España. El lugar elegido se encuentra a más de 60 kilómetros de las islas, por lo que no es apropiado decir que se realizan "en aguas canarias".
Sin embargo, esta iniciativa no se ve con buenos ojos en el turismo extranjero, el que visita mayoritariamente el Archipiélago canario.
Periódicos británicos, alemanes o agencias americanas se han hecho eco de esta cuestión y todos son críticos. Incluso apuntan el posible riesgo de que se produzcan vertidos y dañen las vacaciones "tranquilas" que ofrecen las islas.
Estos medios publican titulares sensacionalistas, como el alemán Süddeutsche "Petróleo contra bronceador". El mismo rotativo se atreve a poner en boca del recepcionista de un hotel. "¿Quiere la habitación con vista a la calle o a la plataforma?".
No cabe duda de que este tratamiento informativo repercute negativamente en el turismo extranjero, la mayor fuente de ingresos del Archipiélago canario.













