El segundo apagón de Twitter nos deja ciegos
El pasado jueves, Twitter volvió a dejar colgados a más de 200 millones de usuarios, por culpa de un apagón del sistema, similar al que ocurrió hace cinco semanas. Esto supone un duro golpe para la compañía, que ve tanto su fiabilidad como su reputación perjudicadas.
El 21 de junio, la web quedó deshabilitada durante varias horas, con el sistema completamente fuera de servicio. En cambio, en esta ocasión, todos los usuarios que querían entrar en la famosa red de microblogging se encontraban con el mensaje "Twitter está actualmente fuera de servicio. Esperamos volver a estar disponibles pronto." A las 13:30 horas, un ingeniero desde San Francisco escribió: "Estamos actualmente solucionando el problema. Intentaremos que esté listo lo antes posible".
La empresa americana atribuye los problemas de estabilidad a los cambios realizados en la estructura de la página, con el objetivo de solucionar errores y desperfectos, pero que, en contra de lo previsto, han desembocado en un "virus en cascada".
Hay que decir que desde la fundación de Twitter en 2006, el gran crecimiento de la empresa ha permitido que los problemas fueran solucionados en un periodo de tiempo razonablemente corto. Se destina gran parte del presupuesto a la mejora de la fiabilidad, para consolidar su imagen de marca madura y pulida.
En palabras de Dick Costolo, presidente ejecutivo de la empresa, "Twitter tiene 140 millones de usuarios activos, que envían una media de 400 millones de `twits´ al día". Una compañía así, en la que los grandes mandatarios depositan su confianza para lanzar sus mensajes políticos, por ejemplo, tiene que conseguir una estabilidad y seguridad sobresaliente, y necesita hacerlo pronto.













