Cada vez queda menos para la JMJ y la visita del Papa
La capital española está apurando las horas previas a la llegada del Papa Benedicto XVI y todos los actos que se realizarán la próxima semana, para ello, y esperando que no ocurra ningún percance de última hora, miles de voluntarios trabajando sin descanso.
Desde hace unos días en Madrid no se habla de otra cosa. Algunos lo ven positivo, otros creen que no debería llevar a cabo, pero sea como fuere, la visita del Papa Benedicto XVI reportará a Madrid unas ganancias morales y económicas que están por encima de cualquier discursión.
Se describe como la fiesta de la fe, y no es para menos, ya que millones de jóvenes ya están preparando sus macutos para desplazarse, incluso desde México o Australia, para disfrutar de la JMJ que tendrá lugar la semana que viene culminando con la visita del Papa Benedicto XVI a la capital española.
En muchas parroquias de la ciudad ya se están poniendo a punto no sólo para acoger a los millones de peregrinos que vienen, sino que además ya se prepararan a los voluntarios, dándoles nociones de lo que tienen que hacer, distribuyéndoles funciones e identificándolos con las credenciales y el vestuario que deberán de llevar en toda la semana que viene para ayudar a quien lo necesite.
Pero si por un lado se preparan los católicos, por otro lado también se preparan los no creyentes, pues se espera un boicot por parte de los indignados del 15-M a algunos actos del Papa, todo esto es causa del desalojo definitivo que quieren y están haciendo del pequeño grupo que aún queda en Sol para dar una buena imagen a los peregrinos, que no dejarán de ser turistas, y por que será tránsito de varias procesiones, etc.
Incluso muchos ya intentan teñir la JMJ con caracteres de política. El pasado domingo se podía leer en la web de 'Público' que el Papa vendría dispuesto a meterse con el estamento legislativo de España y su estructura, cuando eso posiblemente no se ni verdad. Sea como sea, esperemos que estos millones de jóvenes puedan disfrutar de su fiesta que también tienen derecho y por que no decirlo, dejemos que España disfruta de la visita del Papa, el cuál no se deja caer mucho por aquí.












