En un desayuno, organizado por Esade y patrocinado por Criteria Caixa, el presidente de la inmobiliaria explicó el plan de reestructuración en el que la española se ha visto afectada, además de explicar las causas que han provocado, en su opinión, la caída del valor de la acción de la firma y su gran endeudamiento.
Por ello, el pasado 19 de febrero Colonial consiguió pactar con sus bancos acreedores un plazo de cinco años para desarrollar, gestionar y vender los activos de suelo y promoción que segregará en una nueva filial, que actualmente están valorados en unos 1.900 millones y que tienen una deuda asociada de unos 1.200 millones. La filial no pagará intereses en ese periodo pero, una vez culmine, las entidades pueden renovarlo o bien quedarse con los activos.
Brugera afirmó que el acuerdo para refinanciar más de 4.960 millones de deuda, ha sido posible gracias al valor de los activos de Colonial. Con este acuerdo, la compañía busca recuperar su carácter de inmobiliaria plenamente patrimonial, centrada en la gestión de la cartera de activos de oficinas que tiene en París, Barcelona y Madrid, indicó Bruguera durante su intervención en los desayunos de Esade.
Para ello, Colonial segregará en una filial los suelos y promociones de viviendas y centros comerciales que aportaron las operaciones con Inmocaral y Riofisa. En virtud del acuerdo con los bancos, la empresa dispondrá del "tiempo y oxígeno suficiente" para gestionar y no "malvender" estos negocios que no considera estratégicos.
Un plan estratégico hasta 2014
En cuanto a la "nueva Colonial patrimonialista", su presidente da ya por prácticamente terminado su "saneamiento" ("si no hay más descensos de valor"), de forma que ya cuenta con un plan estratégico 2010-2014 centrado en la gestión de sus edificios de oficinas en alquiler. Incluso aspira a crecer mediante operaciones corporativas en el exterior, preferentemente en Alemania.
Esta compañía estará controlada por sus bancos, en virtud del proceso de conversión de deuda por acciones acordada con sus entidades acreedoras, tendrá una capitalización de unos 2.800 millones de euros, una cartera de activos de 5.132 millones y una deuda de 2.095 millones.
Todas estas operaciones serán aprobadas en la junta general de accionistas que Colonial ha convocado para el próximo 20 de abril, en la que también se renovará la composición de su consejo para dar entrada a los nuevos accionistas.
Bruguera garantizó la viabilidad futura de Colonial, ganada gracias a la calidad de sus activos y atribuyó la situación atravesada en los dos últimos años a decisiones "imprudentes" y "en contra de los intereses" de la sociedad de los antiguos gestores de la empresa, liderados por el empresario Luis Portillo. Entre ellas apuntó a la integración de los negocio de patrimonio de Inmocaral, la compra de FCC y la de Riofisa.
Entre los planes del grupo, dos ampliaciones de capital por valor de 3.000 millones
Tras haber logrado una refinanciación de la deuda, Inmobiliaria Colonial afronta un proceso de reestructuración que deberá devolverla a sus orígenes como compañía patrimonialista y especializada en el mercado de oficinas “prime” en Madrid, Barcelona y París. Su presidente, Juan José Brugera, ha presentado esta mañana en los Desayunos ESADE los planes de futuro del grupo, que se centrarán en el desarrollo de proyectos en cartera, en la conservación de sus activos estratégicos y en la gestión activa de la cartera.
“Queremos reestructurar el negocio del grupo, reafirmar la estrategia y reforzar su estructura de capital con el objetivo de aportar estabilidad financiera a largo plazo. Para ello, contemplamos realizar dos ampliaciones de capital por valor de 3.000 millones de euros (una para minoritarios y otra para completar la primera) y dar entrada a nuevos inversores internacionales”, ha afirmado Brugera.
La calidad de los activos es, según el presidente, la mejor garantía de éxito en un entorno que todavía se muestra hostil para el sector. Aunque todo sigue yendo despacio -por ello invita a la tranquilidad-, Brugera cree que el precio de las oficinas “prime” se estabilizará en 2010. Y pese a que cree que primero deben consolidar los proyectos que tienen en cartera, no descarta, en el futuro, dar el salto a otros mercados.
“Deberemos convencer a los accionistas de que podemos hacer compras. Aunque es muy pretencioso hablar de ello en estos momentos, un país que me gusta mucho y me da mucha seguridad es Alemania. Reino Unido no me gusta tanto, porque los contratos son muy a largo plazo, hay mucha volatilidad y está el afecto adverso de la moneda. Tampoco descartamos alianzas en España con otras compañías del sector”, ha dicho.
Cualquier operación que de valor será bien recibida. Pero de momento no hay nada sobre la mesa. Brugera es consciente, además, de que en España hay muy pocos proyectos de tipo patrimonialista. El sector promotor, ahora, lo mira desde la barrera (aunque no tienen intención de liquidar los activos de Riofisa, que seguirá siendo filial de Colonial).
Finalmente, y en cuanto a resultados, Brugera no ha querido dar previsiones para los próximos años, ya que ello depende de la estabilización del valor. “En cuanto eso suceda, se apreciará un cambio de tendencia en la evolución de nuestras cifras”.