
En apenas unos pocos días, dos de las empresas tecnológicas más de moda se han visto en el ojo del huracán mediático por sus prácticas fiscales, que han sido calificadas de "alquimia". Una comisión del Parlamento británico interrogó el pasado 16 de mayo al jefe de ventas de Google, Matt Brittin, y este martes un comité del Senado de EEUU ha hecho lo propio con Tim Cook, el Consejero Delegado de Apple. ¿Qué está pasando con los gigantes tecnológicos? Es una compleja historia que tiene un epicentro: Irlanda, donde ambas firmas tienen empresas y holdings con tributaciones bajas o nulas.